Aprendiendo a hacer fuego con los masais. Por Udare
Aprendiendo a hacer fuego con los masais. Por Udare

Aprendiendo a hacer fuego con la tribu Masai - Diario del viajero

Una visita a una boma o poblado Masai es una de las actividades más habituales durante un safari y por este motivo es considerado por muchos como lo que peyorativamente conocemos como “turistada”.

No voy a negar que nosotros mismos teníamos esta percepción y en parte puede seguir pareciéndolo. No obstante queremos ir un poco más allá.

Sí es cierto que evidentemente, no somos los primeros turistas que llegamos a una boma Masai, ni que actualmente viven con el hermetismo de hace unas décadas, pero no por ello la visita lo desmerece.

Que nadie se sorprenda si el masai que ejerce de anfitrión lleva un reloj de pulsera, un calzado deportivo o incluso un teléfono móvil, pero la verdad es que no se trata de algo generalizado.

Indicar que la población masai está dispersa en un área muy extensa y que no todos los asentamientos están accesibles al visitante, por lo que las bomas que podamos visitar están más habituadas al turismo, de lo que en otras zonas puedan estarlo.

Al margen de la percepción individual de lo que se nos muestra, sí es cierto que una visita a un poblado masai nos permitirá conocer parte de sus costumbres, sus tradiciones y su cultura. Poder adentrarnos en sus viviendas, observar las empalizadas que rodean las bomas y que protegen de los depredadores, conocer su gastronomía, sus rituales, sus danzas, su filosofía de vida, etc.

A pesar del orgullo que sienten por sus costumbres y sus raíces, las necesidades actuales han hecho que muchos masais se desplacen a las grandes ciudades y zonas hoteleras en busca de nuevas oportunidades. Esto junto con los ingresos procedentes de las visitas a las bomas por parte de las personas viajeras, permite poder conservar gran parte de sus costumbres y su historia en pleno siglo XXI.

Con este post queremos acercaros a uno de sus actos más tradicionales, hacer fuego. Es evidente que actualmente disponen de otras herramientas para ello, pero no obstante en ocasiones se ven obligados a emplear está técnica que aprendieron de generación en generación.