Cachorros de león comiendo cebra. Por Udare
Cachorros de león comiendo cebra. Por Udare

Cachorros de león comiendo una cebra - Udare

Durante un safari una de las imágenes más codiciadas es la de los depredadores, bien sea cazando o bien sea comiendo.

La crudeza, intensidad y emoción de presenciar la vida y la muerte, es algo que no deja indiferente. Hay muchos grandes momentos y recuerdos, pero sin duda estas imágenes son difíciles de borrar de la retina.

En las imágenes se ve un cachorro de aproximadamente 6 meses de edad, que seguramente haya sido recientemente destetado, comiendo la cebra abatida por su madre. Junto a él, se encuentra su hermano menor, de pocas semanas de vida, que aún es joven para comer carne y por eso depende de la leche materna.

Cuando la leona va a dar a luz y durante las siguientes 5 semanas posteriores al parto, suele distanciarse de la manada, buscando la tranquilidad lejos del grupo, cambiando de emplazamiento cada pocos días, para evitar que su olor alerte a otros depredadores de su presencia y que éstos puedan atacar a los cachorros recién nacidos.

Transcurridas 5 -6 semanas, la madre con sus cachorros regresa a la protección de la manada y hace la “presentación en sociedad” de la nueva incorporación al grupo.

El éxito de la supervivencia de los cachorros es muy bajo, puesto que aproximadamente el 80% de los cachorros no llegan a superar los 2 años de edad.

La llegada de otros machos y el destrone del macho dominante de la manada, es uno de los momentos más dramáticos en la vida de los cachorros. La llegada de nuevos machos, supone que los cachorros del rey destronado sean eliminados, para así incitar a las madres a entrar de nuevo en celo y ser fecundadas por los nuevos machos de la manada.

Es duro el momento, pero es la forma en la que los nuevos reyes del grupo, evitan criar cachorros que no son de su descendencia y al mismo tiempo, aceleran el celo de las hembras, que al perder a sus crías, sienten nuevamente el deseo de la maternidad.