Joseph Thomsom. Por alamy.com
Joseph Thomsom. Por alamy.com

A través de tierras masais, por Joseph Thomson - Udare

Si eres una persona interesada por la fauna africana, seguro habrás oído hablar de la gazela de Thomson ¿sabías que ese sombre se lo debe a un joven explorador escocés?

Gacelas de Thomson. Por Udare

Gacelas de Thomson. Por Udare

Guerreros masais, porteadores que desertan, el ataque de un búfalo y el guión de Las minas del rey Salomón, todo un entramado que podrás deshacer a continuación.

Joseph Thomson,nacido en 1958 fue un reconocido explorador escocés, no sólo por contribuir en la elaboración de los mapas del interior de África, concretamente de la zona de Kenia, sino también por haber conseguido terminar sus expediciones sin haber perdido a ninguno de sus hombres, ni haber lastimado a ningún nativo.

Su lema era “el que camina con cuidado lo hace con seguridad, el que avanza con seguridad llegará más lejos“.

En 1978 tras graduarse como geólogo y naturalista acompañó a Alexander Keith Johnston en la expedición que pretendía desplazarse desde Dar Es Saalam hasta el lago Malawi y lago Tanganica. Durante dicha expedición Johnston falleció y con sólo 20 años Joseph Thomson tubo que liderar  la expedición que 14 meses después finalizó con éxito.

En 1883 a Thomson le encomendaron una nueva expedición, con el fin de establecer una nueva ruta desde la costa hasta el lago Victoria evitando los territorios “hostiles” masais y a los comerciantes alemanes con los que el imperio británico se encontraba compitiendo por estas tierras.

Retrato de Joseph Thomson. Por alamy.com

Retrato de Joseph Thomson. Por alamy.com

De esta manera el joven de 25 años se dispuso a liderar una nueva expedición acompañado por 143 hombres (esclavos) procedentes de Zanzibar, de los que sólo unos pocos sabían manejar el arma.

Estaban recién abandonados de la costa cuando sus hombres se sublevaron en Mombasa, reacios a entrar en tierra hostil. Las habilidades oratorias del joven hicieron ganarse a su compañía y que ésta acepara continuar con la marcha.

Esta capacidad de convicción duró hasta que se encontraron con los primeros moran (guerreros) masais al norte del Kilimanjaro, momento en el que los porteadores y resto de hombres decidieron poner fin a la expedición y regresar a Mombasa.

Ese primer encuentro con los masais fue cordial y Thomson los invitó a su campamento, como él refleja en sus notas “gente magnífica“. Esa cordialidad resultó ser un espejismo, pues como se puede leer a continuación todo se tornó en hostilidad.

Los guerreros se volvieron violentos y groseros. Uno de ellos intentó apuñalarme porque lo aparté de mi lado y tuvimos que permanecer armados día y noche. La mañana del tercer día se cumplieron nuestros más temibles presagios. Nos habían tendido una trampa y sabíamos que se vengarían de nosotros por no haber podido aniquilar a Fischer (explorador alemán que anteriormente había cruzado sus tierras).”

Este contratiempo le obligó a regresar a Mombasa, pero en lugar de desistir preparó nuevas provisiones y reclutó más hombres para volver a retomar el trabajo encomendado.

Nuevamente cerca de Kilimanjaro en la zona de Amboseli se toparon con los masais, a quien en esta ocasión los describió como “los salvajes más arrogantes y sin escrúpulos de África“. A pesar de proteger el campamento con alambres de espino, los moran (guerreros) entraban y acosaban a los miembros de la expedición. Así lo describe el propio Thomson.

A menudo me empujaban y se escurrían en la tienda, donde posaban sus apestosos, grasientos y enlodados cuerpos sobre mi cama o allí donde les apeteciera. Les decía que estaba encantados de verlos y complacía todos sus deseos con la esperanza de adelantar su marcha.

No fue el único envite de los masais, durante su viaje hacia el lago Victoria tuvo diversos encuentros con guerreros masais, que no suponiendo un conflicto violento que causara bajas humanas, sí ralentizo su ritmo haciendo que un trayecto de una duración estimada de 10 días se convirtiese en 1 mes. Así Thomson alcanzó el lago Victoria el 10 de diciembre de 1983, completando el mapa de África con nueva información.

En vista de las fechas navideñas y buscando un menú especial para la celebración de año nuevo, decidió en ausencia de los urogallos de su tierra natal, dar caza a un búfalo. Abatido el búfalo, creyéndolo muerto Thomson se aproximó a él y ante su sorpresa el animal mal herido lo embistió e hirió en una pierna.

Este imprevisto obligó a trasladar a Thomson a Naivasha a través del Rift Valley, donde tras reposar y recibir las atenciones médicas oportunas, decidió retomar su viaje hacia el norte del lago Baringo, para definir el mapa de esta zona.

Un nuevo infortunio, en este caso una afección por disentería, que resultó casi fatal, le obligó a regresar  a Mombasa transportado en camilla, a donde llegó en mayo de 1884.

Esta aventura y experiencias fueron recogidas y publicadas en la novela escrita por el propio Thomson bajo el título Through Masai Land convirtiéndose en todo un best seller.

Retrato de Joseph Thomson

Retrato de Joseph Thomson. Por wikipedia

Esta novela sirvió de inspiración para que el joven Henry Rider Haggard escribiese la exitosa obra y posteriormente convertida en película, Las minas del rey Salomón. El enojo de Thomson fue considerable cuando comprobó cómo el joven capitán de la obra Las minas del rey Salomón, vive y padece las mismas penurias que las vividas por él mismo.