Yacouba Sawadogo. Por Youtube
Yacouba Sawadogo. Por Youtube

Yacouba Sawadogo. El hombre que venció al desierto - Udare

En esta ocasión nos alejamos de Kenia y Tanzania para haceros llegar una historia, sorprendente y admirable, acontecida en Burkina Faso.

Burkina Faso es un país tropical, donde las precipitaciones se concentran en 4 meses de lluvias, seguidos de 8 meses de sequía. País que ha acusado el cambio climático como otras muchas zonas del planeta, de manera acuciante, donde además, la pérdida de vegetación por las necesidades de sus habitantes de nuevas tierras de pasto, ha supuesto que la sequía haga estragos en un país de por sí afectado por sus particularidades climáticas.

Mapa el Sahel

Mapa el Sahel

La deforestación, el pastoreo intensivo, las deficientes técnicas agrícolas, no hicieron más que deteriorar la fertilidad de las tierras y aumentar la extensión de zonas desérticas, improductivas, poniendo en serio riesgo la vida de la población local, por falta de producción de alimentos.

Un problema ambiental, la desertificación, supone la necesidad de grandes foros y congresos científicos, donde raras veces se llegan a acuerdos efectivos, más allá de meras buenas intenciones.

Yacouba Sawadogo, ni conoce la “preocupación” de las grandes naciones por este problema, ni dispone de tiempo que perder para que alguien venga a solucionar el problema que amenaza a la supervivencia de su pueblo.

Yacouba Sawadogo en su aldea

Yacouba Sawadogo en su aldea

Una fuerte sequía en la década de 1970 originó una crisis humanitaria en el Sahel, territorio en el que se encuentra Burkina Faso, causando miles de muertos por hambruna. En un momento en el que muchos locales abandonaban sus casas y sus tierras huyendo del avance del desierto, Yacouba se plantó y decidió frenar la desertización.

Era 1980 cuando Yacouba decidió seguir su instinto y basándose en sus conocimientos iniciar un trabajo, en solitario, ante la sorpresa de sus vecinos, que rápidamente lo tacharon de locura, dando paso a las mofas.

En contra de lo que se venía haciendo, Yacouba empezó a trabajar la tierra, desértica, en época seca, cuando lo “normal” era hacerlo en la época húmeda, para aprovechar las lluvias y garantizar el rápido crecimiento de los cultivos.

Yacouba no, él decidió confiar en sus conocimientos y navegar contracorriente.

Con una pala fue haciendo agujeros en el suelo, desquebrajado, seco e inerte. Pacientemente fue rellenando cada agujero con compost (abono orgánico) y semillas de árboles, mijo o sorgo. Estos agujeros retienen el agua recibida en la época de lluvias y mantienen humedad y nutrientes para que las semillas germinen y las plantas crezcan durante la época seca.

Creciendo la vida

Creciendo la vida

La práctica que llevó a cabo se basó en la técnica zai. Técnica agrícola tradicional que se basa en la realización de agujeros en suelos con el fin de obtener de forma limitada suelos fértiles. En este caso Yacouba dio un paso más.

Decidió hacer agujeros más grandes, llenarlo de compost, estiércol y restos orgánicos, que sirviesen de fuente de nutrientes para la vegetación y que atrajese las termitas, que buscando alimentarse, se estableciesen en estas zonas y mediante la construcción de túneles, permitiesen crear vías por las que el agua filtrase fácilmente en época de lluvias.

Yacouba Sawadogo creando un bosque. Por seguimosinformando.com

Yacouba Sawadogo creando un bosque. Por seguimosinformando.com

Esta técnica permitió a Yacouba convertir un terreno desértico en una superficie boscosa de 30 hectáreas con más de 60 especies de árboles, en tan sólo 20 años. Tras 35 años casi 3 millones de hectáreas se han recuperado de las garras del desierto y ahora producen alimentos para miles de familias.

Tras superar las burlas de los agricultores locales, consiguió recuperar el respecto y admiración por los logros obtenidos, y es ahora cuando él asesora y muestra la técnica a agricultores venidos de diferentes lugares del Sahel donde padecen condiciones climáticas adversas.

Yacouba ahora convertido en héroe, sin pretender serlo, ha podido evitar la muerte de muchas personas por hambruna.

Según Chris Reji, especialista en el manejo de recursos naturales del Centro para la Cooperación Internacional, “decenas de miles de hectáreas de tierra completamente improductivas se han convertido en productivas gracias a las técnicas de Yacouba.”

Si queréis conocer un poco más de esta bonita historia, os dejamos el siguiente vídeo.

https://youtu.be/Dzah_5y65AU

  • Fecha 5 julio 2015
  • Autor udare
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