Safari en Tanzania y Zanzíbar con Udare: la aventura de la Familia Díaz Vicario

Resumen del viaje

  • Viajeros: Familia Díaz Vicario (Víctor, Raquel, Mateo y Diego)
  • Fecha del viaje: 25 de agosto al 4 de septiembre de 2026
  • Ruta: Arusha → Tarangire → Ngorongoro → Serengeti (2 noches) → Karatu → Manyara/Mto Wa Mbu → Arusha → Zanzíbar (Stone Town) → Zanzíbar playa (Nungwi)
  • Guía: Keppa — Conductor: Thomas
  • Alojamientos: Arusha Planet Lodge (Arusha), Farm House Valley (Karatu), Serengeti Classic View Camp (Serengeti), Ahadi Lodge (Arusha), Shoki Shoki House (Stone Town), Sandies Nungwi Beach (Zanzíbar playa)

Agosto y principios de septiembre caen de lleno en la temporada seca del norte de Tanzania. Es temporada alta, hay buena visibilidad de fauna y, en esas fechas, la Gran Migración recién asentada en el Serengeti antes de su avance hacia el Masai Mara. Es, precisamente, un momento muy sólido para un safari en familia como el que vivieron Víctor, Raquel, Mateo y Diego.

Combinar un safari clásico por el norte de Tanzania con unos días de playa en Zanzíbar es una de las fórmulas que más recomendamos a las familias que buscan aventura y descanso a partes iguales. Es justo lo que vivió la familia Díaz Vicario en su viaje del 25 de agosto al 4 de septiembre: un itinerario pensado para que los más pequeños de la casa vivan el safari a su ritmo, como también le pasó a la familia Mesa en su propia aventura por Tanzania.

A continuación, la crónica de sus once días recorriendo el norte de Tanzania y descansando después en las playas de Zanzíbar, contada en primera persona por la propia familia.

Día 1 — Llegada a Arusha

Nada más salir de la terminal encontramos a nuestro conductor esperándonos con el cartel de Udare y nuestro nombre, y eso ya nos quitó de encima todos los nervios del viaje. Nos trasladó hasta el Arusha Planet Lodge, donde pasamos nuestra primera noche en una cómoda habitación familiar, cogiendo fuerzas para lo que estaba por venir.

Día 2 — Parque Nacional de Tarangire

Después de desayunar salimos hacia Tarangire, un trayecto de dos horas y media que se nos hizo cortísimo por la emoción. Fue nuestro primer contacto de verdad con la fauna africana, con esos baobabs enormes marcando el paisaje a cada rato.

Safari en familia por Tarangire. Por la familia Díaz Vicario

Al terminar el día seguimos viaje hasta Karatu, donde nos alojamos en el Farm House Valley. De todos los alojamientos del viaje, este ha sido de los que no cambiaríamos ni un detalle.

Día 3 — El cráter de Ngorongoro y llegada al Serengeti

Por la mañana bajamos al cráter de Ngorongoro, Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Allí se nos quedó grabada la cantidad y variedad de animales que conviven en el mismo sitio, en un espacio que parece un mundo aparte —entre ellos varios de los 5 grandes de África.

Después de comer pusimos rumbo al Serengeti, donde nos instalamos en el Serengeti Classic View Camp para las dos noches siguientes.

Día 4 — Día completo de safari en el Serengeti

Este fue el día que más habíamos esperado desde que empezamos a planear el viaje: una jornada entera de safari, de esas de ocho o nueve horas, recorriendo el Serengeti de punta a punta sin volver al campamento hasta que ya caía la tarde.

Salimos temprano en la mañana, con la luz todavía baja y la sabana en silencio, y esa primera hora ya nos regaló varios avistamientos: un guepardo caminando cerca de la pista y un grupo de elefantes cruzando despacio, sin prisa, como si el parque entero les perteneciera.

Un día completo de safari en el Serengeti. Por la familia Díaz Vicario
manada de elefantes en Serengeti, en el safari de la familia Díaz Vicario

Paramos a media mañana para desayunar en pleno campo, con el vehículo como única sombra, y seguimos rodando durante horas por llanuras que no parecían tener fin.

Comimos algo rápido sin bajarnos del coche, sin querer perder tiempo de safari, y por la tarde la luz empezó a cambiar de color justo cuando nos cruzamos con una leona subida a un árbol, algo que ni nuestro guía Keppa esperaba encontrar tan fácilmente.

Volvimos al Serengeti Classic View Camp ya de noche, agotados pero con la sensación de haber vivido uno de los días más intensos del viaje.

Un día completo de safari en el Serengeti. Por la familia Díaz Vicario

Día 5 — Último safari y regreso a Karatu

A la mañana siguiente todavía nos quedaba una última salida antes de dejar el Serengeti, así que aprovechamos para un safari corto de un par de horas, con calma, sin la ambición del día anterior de querer verlo todo. Fue un cierre perfecto: menos coches en las pistas, luz suave de primera hora y tiempo para simplemente observar, sin ir de un animal a otro.

Después del desayuno emprendimos el camino de vuelta hacia Karatu, con una parada en el camino para estirar las piernas y asomarnos otra vez al borde del cráter de Ngorongoro.

Llegamos al Farm House Valley por la tarde, donde repetimos alojamiento, y la sensación de volver a un sitio que ya conocíamos, después de dos días tan intensos de safari, se sintió casi como llegar a casa.

Día 6 — Manyara y regreso a Arusha

Ese día pudimos elegir entre un último safari en el lago Manyara o una jornada más cultural en Mto Wa Mbu, con paseo, mercado local y comida tradicional. Por la tarde volvimos a Arusha para pasar nuestra última noche antes de volar a Zanzíbar, esta vez en el Ahadi Lodge. Aquí, la verdad, notamos un escalón por debajo del resto: la habitación se nos quedó pequeña para los cuatro, y el baño no estaba en las mejores condiciones. Lo hablamos con Gregory desde el primer momento y se implicó enseguida, así que decidimos tomárnoslo con filosofía y no dejar que ese detalle empañara unas vacaciones que, hasta entonces, habían sido perfectas.

Día 7 — Arusha – Zanzíbar

Traslado al aeropuerto de Arusha, vuelo a Zanzíbar y, ya al otro lado, recogida y traslado a Stone Town para alojarnos en el Shoki Shoki House. Una parada perfecta para una sola noche antes de bajar a la playa.

Día 8 — Stone Town – Zanzíbar playa

Nos trasladamos desde Stone Town hasta la costa norte, hasta el Sandies Nungwi Beach, donde nos alojamos en una junior suite en todo incluido. Igual que el Farm House Valley, este alojamiento no nos dejó nada que desear.

Días 9 y 10 — Días libres en Nungwi

Dos días sin planes cerrados, solo playa, después de una primera parte del viaje tan intensa en safaris. Justo lo que necesitábamos para cerrar este viaje a Tanzania y Zanzíbar en familia.

Día 11 — Salida

Traslado al aeropuerto de Zanzíbar para volver a casa, con las tarjetas de memoria llenas y ya pensando en cuándo será el próximo safari en familia.

Agradecimientos

Queremos agradecer especialmente a Keppa y Thomas, nuestro guía y nuestro conductor durante todo el safari. Se ganaron por completo a la familia, hasta el punto de que los niños les invitaron a venir a Madrid, y Diego se hubiera quedado unos días más de safari solo por no despedirse de ellos.

También a Gregory, por estar pendiente desde el primer momento ante cualquier incidencia y mostrar en todo momento su compromiso con que disfrutáramos del viaje.

Y por supuesto a todo el equipo de Udare, por diseñar un itinerario que combinó a la perfección la intensidad del safari con el descanso final en Zanzíbar. Si repetimos un safari en Tanzania en algún momento, repetiremos con Udare.


¿Te gustaría vivir una experiencia de safari en familia? En Udare diseñamos itinerarios a medida para viajar en familia por Tanzania y Zanzíbar, combinando safari y playa al ritmo que necesitéis. Si viajas con niños pequeños y aún estás en duda, te puede interesar leer nuestros consejos sobre hacer un safari en Tanzania con niños.

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