Resumen del viaje
- Viajeros: Verónica y Brais
- Fecha del viaje: 19–24 de noviembre de 2025
- Duración: 6 días
- Ruta: Kilimanjaro → Arusha → Tarangire → Karatu (Ngorongoro) → Serengeti → Arusha
- Parques visitados: Tarangire, Ngorongoro, Serengeti
- Alojamientos: Venus Premier Hotel, Eileens Trees Inn, Tukaone Camp, Serengeti Tanzania Bush Camp, Mvuli Hotel
Noviembre tiene fama de «mes de lluvias cortas», pero como cuentan Verónica y Brais, en la práctica suele significar parques con menos turistas, buena disponibilidad de alojamiento, y parte de la Gran Migración retornando hacia el centro del Serengeti — una combinación que muchos viajeros no conocen y que puede ser justo lo que buscan quienes prefieren evitar la temporada alta.
Del 19 al 24 de noviembre de 2025, Verónica y Brais viajaron a Tanzania para descubrir algunos de los parques más emblemáticos del norte: Tarangire, Ngorongoro y Serengeti.
Un viaje ajustado pero muy intenso, con fauna, paisajes espectaculares y alojamientos llenos de encanto.
A pesar de ser noviembre —un mes tradicionalmente asociado a lluvias cortas— su experiencia fue muy positiva: sin imprevistos meteorológicos, con cielos despejados y lo mejor de todo, parques tranquilos y poca afluencia de turistas.
Día 1 — Llegada a Tanzania
Tras aterrizar en el Aeropuerto Internacional del Kilimanjaro, su conductor de Udare les esperaba en la salida con el cartel identificativo.
Realizaron el traslado a Arusha, donde se alojaron en el Venus Premier Hotel, ideal para descansar después del vuelo y comenzar a aclimatarse.

Día 2 — Arusha → Tarangire → Karatu
Salimos a las 07:30 rumbo al Parque Nacional de Tarangire, a unas dos horas y media de camino. Tarangire nos sorprendió por sus enormes baobabs centenarios, que dan al paisaje un aire casi prehistórico, y por las grandes manadas de elefantes que se pueden ver allí durante casi todo el año. También cruzamos con jirafas, cebras, ñus y una cantidad enorme de aves distintas, todo bajo una luz que en esta época del año hace que cada rincón del parque sea tremendamente fotogénico.
Tras el safari, sobre las 15:30, emprendimos el camino hacia Karatu, una zona agrícola tranquila situada junto a las tierras altas del Ngorongoro. Pasamos la noche en Eileens Trees Inn, un alojamiento rodeado de jardines y vegetación que se agradece mucho después de un día entero sobre el jeep.

Día 3 — Ngorongoro → Serengeti
Esta jornada arrancó con un safari dentro del Cráter del Ngorongoro, una de las mayores calderas volcánicas del planeta y hogar de miles de animales. Vimos búfalos, cebras y ñus por todas partes, hipopótamos asomando en las lagunas interiores, leones descansando tranquilamente en los pastizales, y tuvimos la suerte de avistar un rinoceronte negro, una de las especies más protegidas de la zona.
Después de comer, sobre las 14:00, salimos hacia el Parque Nacional del Serengeti. En noviembre muchas manadas de la Gran Migración están regresando hacia el centro del Serengeti tras su estancia en el norte, así que en el camino pudimos ver largos grupos de animales dispersos por la sabana. Pasamos la noche en Tukaone Camp, en plena sabana, uno de esos lugares donde se escucha la naturaleza mientras cae la noche.

Día 4 — Serengeti: día completo de safari
Dedicamos un día entero, entre ocho y nueve horas, a recorrer el Serengeti, esa llanura que parece no tener fin. Los amaneceres tuvieron tonos rojizos espectaculares, y en las primeras horas fue cuando vimos más actividad entre los depredadores. Después el día se llenó de jirafas, cebras y elefantes moviéndose entre los pastizales, con esa sensación de estar dentro de una extensión de sabana abierta que no termina nunca. En esta época el parque se nota especialmente tranquilo, con los animales dispersos aprovechando las primeras lluvias suaves de la temporada. Dormimos en Serengeti Tanzania Bush Camp, un tented camp con unas vistas al atardecer que valen por sí solas el viaje.

Día 5 — Serengeti → Arusha
Aprovechamos la mañana para hacer un último safari dentro del Serengeti antes de partir. A mediodía, sobre las 13:00, iniciamos el regreso hacia Arusha, un trayecto de cinco a seis horas en el que es habitual cruzar zonas rurales y hacer alguna parada para estirar las piernas. Pasamos nuestra última noche en Tanzania en el Mvuli Hotel, en régimen de B&B, antes de emprender el regreso.

Día 6 — Traslado al aeropuerto
Por la mañana, el conductor de Udare nos trasladó al Aeropuerto de Kilimanjaro para tomar nuestro vuelo hacia Zanzíbar.
Reflexión final
Nuestro viaje resume bastante bien lo que ofrece Tanzania en noviembre: un clima mucho más agradable de lo que su fama sugiere, parques tranquilos con pocos turistas, mejor disponibilidad en los alojamientos, y un Serengeti vibrante, con fauna activa y parte de la migración retornando a la zona central. Fue una escapada corta pero muy completa, llena de momentos y paisajes que se nos quedan grabados para siempre.
Fotografías cedidas por Verónica y Brais.
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