Por Núria y Gabi
Si te apasiona la vida salvaje, Tanzania es un destino que no puedes dejar pasar. Ver animales en libertad, en su hábitat natural, es algo difícil de describir con palabras… pero que te marca para siempre.
Desde siempre tuve en mente la escena de El Rey León, con la impresionante estampida de ñus cruzando el río Mara. Lo que parecía un recuerdo de infancia se convirtió en realidad. ¡Y vaya si lo fue! Hakuna matata y mucho pole pole, como dicen allí —sin prisas, disfrutando cada momento—.
Mi pareja y yo teníamos claro que nuestro objetivo era vivir el safari al máximo, así que optamos por una ruta muy completa: Arusha, Tarangire, Ngorongoro, Serengeti (zona centro y norte), con tres noches en el parque, incluyendo una visita cultural a Mto wa Mbu. Desde allí regresamos a Arusha para tomar un vuelo interno hacia Zanzíbar, donde cerramos el viaje con unos días de descanso.

En Zanzíbar nos alojamos en el Hotel Z, en la zona norte de Nungwi. Un lugar espectacular, con un servicio excelente, buena comida, habitaciones amplias y todas las comodidades. Aprovechamos para hacer submarinismo y otras actividades acuáticas, en un entorno de postal.
Pero sin duda, lo más emocionante fue el safari. Recorrer el norte del Serengeti con nuestro guía Eli y nuestro conductor Joseph (Pepe) fue una experiencia irrepetible. Su pasión, experiencia y profesionalismo marcaron la diferencia. Nos enseñaron tanto sobre la fauna, la cultura y los paisajes… y gracias a ellos, ¡pudimos ver los “Cinco Grandes”! Aunque el momento más impactante fue, sin duda, el cruce de los ñus en el río Mara. Una escena de película, rodeados de naturaleza salvaje, colores vibrantes y una biodiversidad que abruma.

Impresiona cómo los animales se acercan al jeep sin alterarse, libres, en su entorno. El Serengeti, con sus llanuras infinitas, es un lugar que te cambia por dentro.

En cuanto a la organización, todo salió perfecto. Durante el safari elegimos alojamientos de gama media, que superaron nuestras expectativas. Y no podemos dejar de agradecer a Aitor, Gregory, Eli y Pepe por su implicación y profesionalidad antes, durante y después del viaje.

Tanzania no te dejará indiferente. Y con UDARE, tienes la tranquilidad de que todo estará cuidado al detalle para que tú solo te ocupes de vivir la experiencia.





